Cómo dimensionar arrancador suave para compresor

Cómo dimensionar arrancador suave para compresor

Un compresor que arranca con tensión plena puede exigir entre seis y ocho veces la corriente nominal del motor durante unos instantes. Esa punta puede provocar caída de tensión, disparos de protección, esfuerzos mecánicos en acoplamientos y una demanda elevada sobre la red interna. Saber cómo dimensionar arrancador suave para compresor evita seleccionar el equipo únicamente por los kW de placa, un criterio que suele ser insuficiente en aplicaciones de refrigeración, aire comprimido y procesos industriales.

El arrancador suave debe elegirse a partir del comportamiento real del conjunto motor-compresor: corriente nominal, tipo de compresor, condición de arranque, frecuencia de maniobra, tensión de red, ambiente y coordinación de protecciones. Su función es controlar la rampa de tensión para limitar la corriente y suavizar la aceleración. No regula velocidad en régimen ni sustituye a un variador de frecuencia cuando el proceso requiere modulación continua de capacidad.

Datos necesarios antes de dimensionar el arrancador suave

El dato principal es la corriente nominal de placa del motor, expresada habitualmente como In o FLA. El arrancador se selecciona por corriente admisible y por clase de servicio, no solo por potencia. Dos motores de la misma potencia pueden tener corrientes distintas por tensión, eficiencia, factor de potencia, número de polos o factor de servicio.

Conviene registrar la tensión y frecuencia de alimentación, la potencia del motor, la corriente nominal, el tipo de conexión disponible y el régimen de trabajo. También hay que confirmar si se trata de un compresor alternativo, de tornillo, scroll, centrífugo o de otro diseño, ya que el par resistente durante el arranque no es equivalente entre tecnologías.

La condición de presión es decisiva. Un compresor de aire que arranca descargado mediante válvula de descarga o control de admisión requiere menos par que uno que debe vencer presión residual. En refrigeración, deben revisarse la estrategia de igualación de presiones, los temporizadores antiarranque y las condiciones de operación de la unidad. Un arrancador correctamente dimensionado no compensa una secuencia de arranque mal definida.

Cómo dimensionar un arrancador suave para compresor

La regla de partida consiste en que la corriente nominal continua del arrancador sea igual o superior a la corriente nominal del motor. Sin embargo, esta equivalencia solo es válida si la aplicación cumple el ciclo de trabajo y la capacidad de sobrecarga especificados por el fabricante.

Por ejemplo, un motor de 45 kW a 400 V puede tener una corriente nominal próxima a 80 A, aunque el valor exacto debe tomarse de su placa. Si el compresor arranca descargado, tiene pocos arranques por hora y acelera dentro del tiempo permitido, un arrancador con corriente nominal de 80 A o inmediatamente superior puede ser adecuado. Si el arranque se realiza con carga, la aceleración es prolongada o el equipo maniobra con frecuencia, será necesario seleccionar un tamaño superior o revisar si la aplicación requiere otra estrategia de control.

La capacidad térmica es tan relevante como la corriente. Durante la rampa, los tiristores disipan energía y el arrancador acumula calor. Un modelo que soporta 80 A en servicio normal puede no admitir la misma corriente para arranques repetidos, con rampa larga y temperatura elevada dentro de cuadro. Por ello, la ficha técnica debe contrastarse con la clase de arranque, el número de arranques por hora y el tiempo entre maniobras.

Definir la corriente de arranque objetivo

En compresores con descarga efectiva, una limitación inicial de corriente de entre 250% y 350% de la corriente nominal suele ser un punto de ajuste razonable para la puesta en marcha. No es un valor universal. Si se limita demasiado la corriente, el motor puede no desarrollar el par suficiente, permanecer demasiado tiempo acelerando y elevar la temperatura del motor y del arrancador.

El ajuste correcto se valida observando que el conjunto alcanza la velocidad nominal sin oscilaciones de presión, sin estancamiento y dentro del tiempo de aceleración admisible. Si se necesita elevar la corriente de límite de forma continuada para que el compresor arranque, conviene comprobar la descarga, las válvulas, la presión residual y la condición mecánica antes de sobredimensionar sin criterio.

Calcular el margen por ciclo de trabajo

La selección debe considerar el peor caso previsible, no únicamente el arranque en vacío durante la puesta en marcha. El peor escenario puede ser un arranque con cuadro caliente, tensión de red baja, condensación elevada en refrigeración o presión residual en la línea.

Como criterio de ingeniería, se revisan conjuntamente el tiempo de rampa, el tiempo de parada, los arranques consecutivos y la temperatura ambiente. Si el compresor realiza ciclos cortos, el arrancador puede requerir una corriente nominal superior a la del motor para soportar térmicamente la repetición de maniobras. Esta situación es frecuente cuando existe un control de presión con banda demasiado estrecha o una capacidad de almacenamiento insuficiente.

No conviene usar la rampa más larga posible con la idea de reducir el esfuerzo. Una rampa excesiva prolonga la operación a velocidad reducida, donde la ventilación propia del motor puede ser insuficiente y el sistema permanece en una condición de pérdidas elevadas. La rampa debe ser tan corta como permita la carga sin golpes mecánicos ni puntas de corriente inaceptables.

Verificar el tipo de compresor y la estrategia de arranque

Los compresores centrífugos y determinadas cargas de ventilación asociadas suelen presentar un par de tipo variable. Los compresores alternativos y de tornillo pueden exigir un análisis más cuidadoso, especialmente si el sistema no garantiza el arranque descargado. En estos últimos, el comportamiento de válvulas, lubricación, separador y control de admisión forma parte de la selección eléctrica.

Un arrancador suave es apropiado cuando el objetivo es reducir el impacto de la corriente de arranque y la solicitación mecánica, manteniendo el motor a velocidad fija durante la operación. Si el compresor necesita adaptar caudal o presión de manera continua, un variador de frecuencia puede aportar un control más adecuado. Esa decisión depende del perfil de demanda, la estabilidad requerida, el rango de regulación y las restricciones del compresor y del fabricante del equipo frigorífico.

También debe confirmarse si el arrancador operará en conexión en línea o dentro del triángulo del motor. La conexión dentro de triángulo puede reducir la corriente que circula por el arrancador, pero exige seis conductores hacia el motor, acceso a los seis terminales y una configuración correcta de la protección. No debe plantearse como una reducción automática de tamaño sin validar el esquema de potencia y los límites del fabricante.

Protecciones y componentes que completan la solución

El arrancador suave no sustituye la protección contra cortocircuito ni elimina la necesidad de proteger el motor contra sobrecarga. La arquitectura debe definir interruptor automático o fusibles adecuados, contactor de línea cuando aplique, protección de sobrecarga, puesta a tierra y calibre de conductores conforme a la corriente, método de instalación y normativa aplicable.

Muchos arrancadores integran bypass interno. Cuando el motor alcanza velocidad nominal, este elemento deriva la corriente fuera de los tiristores y reduce pérdidas térmicas. Si el modelo no dispone de bypass, deberá valorarse un contactor externo correctamente coordinado. La selección del contactor no se limita a su corriente nominal: hay que comprobar categoría de empleo, tensión de bobina, lógica de mando y capacidad de maniobra de la aplicación.

En cuadros con automatización, las señales de marcha, fallo, estado de bypass y alarma térmica deben integrarse con el PLC, presostato o controlador de refrigeración. Un bloqueo por baja presión de aceite, alta descarga, sobretemperatura o secuencia incorrecta debe detener el arranque antes de que el motor quede sometido a una aceleración anómala.

La calidad de red también merece revisión. Aunque un arrancador suave reduce la corriente de arranque frente a un arranque directo, no elimina por sí mismo todas las caídas de tensión de una instalación con transformador limitado, conductores largos o cargas sensibles. En plantas con automatización, instrumentación o equipos HVAC-R críticos, la coordinación de protecciones y la evaluación de la red evitan que una maniobra del compresor afecte a otros procesos.

Ajustes de puesta en marcha que validan la selección

Una vez instalado, el dimensionamiento se confirma con mediciones. Deben registrarse corriente de arranque, tiempo hasta velocidad nominal, tensión en bornes del motor, temperatura del cuadro y comportamiento de presión. La comparación entre estos valores y los límites del motor, del arrancador y del fabricante del compresor permite ajustar el límite de corriente y la rampa con criterio.

El ajuste inicial suele empezar con una rampa corta y un límite de corriente conservador, aumentando únicamente si el compresor no acelera de forma estable. Es preferible corregir primero la condición de descarga y el control de presión antes de elevar parámetros eléctricos. Un arranque que parece resuelto por aumentar el límite de corriente puede ocultar una válvula defectuosa, una presión residual excesiva o un problema mecánico.

Para proyectos nuevos, ampliaciones o sustituciones por fallo, SEIVARSA puede revisar la compatibilidad entre motor, arrancador suave, protecciones, maniobra y automatización. Aportar la placa del motor, el diagrama de potencia, el tipo de compresor y el historial de arranques permite convertir una selección preliminar en una solución verificable para el cuadro y el proceso.

Un arrancador suave bien elegido no se identifica solo porque el motor arranque. Se reconoce porque el compresor acelera dentro de sus límites, la red mantiene estabilidad, las protecciones están coordinadas y el equipo puede repetir su ciclo de trabajo sin penalización térmica. Ese es el punto de partida para una operación mantenible y predecible.

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *