Selección de motor para compresor de refrigeración

Selección de motor para compresor de refrigeración

Un motor mal dimensionado en un compresor no suele fallar el primer día. Empieza con disparos térmicos en verano, arranques prolongados tras un paro, temperatura elevada en bornes o un consumo que no corresponde con la capacidad frigorífica esperada. La selección de motor para compresor de refrigeración debe partir de la carga real y de las condiciones de operación, no únicamente de los kW indicados en una placa o del motor que se retiró del equipo.

En SEIVARSA distribuimos refrigeración Danfoss con existencia y soporte en México, con ingeniería de aplicación incluida.

En instalaciones de refrigeración comercial, industrial, cámaras frigoríficas y procesos HVAC-R, el motor forma parte de un conjunto: compresor, transmisión o acoplamiento, sistema de arranque, protección, alimentación eléctrica, control de capacidad y condiciones ambientales. La especificación correcta debe comprobar que todos estos elementos son compatibles durante el arranque, la carga máxima y la operación parcial.

Carga del compresor: el punto de partida

El primer dato relevante es el tipo de compresor y su curva de par. Los compresores alternativos, de tornillo, scroll o centrífugos presentan comportamientos distintos, especialmente durante la puesta en marcha y cuando cambia la presión de condensación o evaporación. No basta con asumir que toda aplicación frigorífica tiene la misma demanda mecánica.

En la mayoría de los compresores de desplazamiento positivo, el motor trabaja con una carga próxima al par constante. Esto significa que la demanda de par se mantiene relativamente alta aunque se modifique la velocidad dentro de un rango operativo permitido. Por ello, el variador, el motor y las protecciones deben seleccionarse por capacidad de corriente y de sobrecarga, no solo por potencia nominal.

Los compresores centrífugos, más habituales en determinadas aplicaciones de agua helada o gran capacidad, pueden seguir un comportamiento de par variable. En estos casos, la reducción de velocidad puede disminuir de forma significativa la potencia absorbida. Aun así, la curva real del fabricante del compresor prevalece sobre cualquier regla general de afinidad.

También hay que identificar si el accionamiento es directo, por correas o mediante caja reductora. Una transmisión por correas añade pérdidas, tensión radial sobre el eje y necesidades de mantenimiento. Si se sustituye un motor, deben verificarse el diámetro de eje, altura de eje, bastidor IEC, posición de caja de bornes, sistema de fijación y compatibilidad con las poleas existentes.

Cómo dimensionar el motor del compresor de refrigeración

La potencia del motor debe cubrir la potencia mecánica máxima demandada por el compresor, considerando las condiciones más exigentes de la instalación. En refrigeración, esa condición no siempre coincide con el funcionamiento normal de diseño. Una temperatura exterior elevada, condensadores sucios, variaciones de presión, descongelaciones o cambios en la carga térmica pueden incrementar el esfuerzo del equipo.

La potencia requerida puede expresarse como:

P motor ≥ P absorbida / rendimiento de transmisión, con un margen técnico definido por el ciclo de trabajo y la sobrecarga prevista.

El margen no debe convertirse en sobredimensionamiento indiscriminado. Un motor excesivamente grande puede operar con bajo factor de carga, reducir su rendimiento efectivo, empeorar el factor de potencia y dificultar el ajuste de las protecciones. Además, si se utiliza un variador de frecuencia, seleccionar el equipo por los kW del motor sin revisar su corriente nominal puede llevar a una elección incorrecta.

La corriente nominal de placa, la tensión, la frecuencia de red y la clase de rendimiento deben revisarse como un bloque. Para una instalación europea, es habitual trabajar con motores IEC a 400 V y 50 Hz, aunque en proyectos de exportación, maquinaria importada o ampliaciones de planta pueden existir otras tensiones. La tensión disponible en bornes bajo carga es tan relevante como la tensión nominal de suministro.

Factor de servicio, régimen y número de arranques

Un compresor que arranca pocas veces al día no exige lo mismo que uno sometido a ciclos frecuentes por control de temperatura. La selección debe considerar el régimen de servicio, el número de arranques por hora, el tiempo de aceleración, la inercia del conjunto y la capacidad de refrigeración del motor entre ciclos.

El factor de servicio puede aportar margen en condiciones definidas, pero no debe utilizarse como potencia permanente adicional. El uso continuo por encima de la carga nominal incrementa la temperatura del devanado y acorta la vida del aislamiento. Para aplicaciones exigentes, conviene valorar clase térmica, tipo de ventilación y sensores PTC o PT100 integrados en el motor.

Arranque directo, arrancador suave o variador de frecuencia

La estrategia de arranque condiciona la selección eléctrica. El arranque directo puede ser adecuado en potencias moderadas y redes con capacidad suficiente, pero genera una corriente de irrumpción elevada. Si la red es débil, existen limitaciones de demanda o el compresor requiere una aceleración controlada, será necesario estudiar otra alternativa.

Un arrancador suave limita el impacto eléctrico durante la aceleración, aunque no ofrece regulación continua de velocidad. Puede resultar apropiado cuando el compresor trabaja esencialmente a velocidad fija y se busca reducir el esfuerzo mecánico y eléctrico de cada arranque.

El variador de frecuencia permite adaptar la velocidad del compresor a la demanda frigorífica dentro de los límites autorizados por el fabricante. En compresores de tornillo o scroll con control de capacidad, esta estrategia puede mejorar la estabilidad del proceso y reducir ciclos de arranque. Sin embargo, no todos los compresores admiten el mismo rango de velocidades, y deben respetarse la velocidad mínima de lubricación, las resonancias mecánicas, el retorno de aceite y las restricciones del refrigerante utilizado.

Cuando se instala un VFD, el motor debe ser apto para alimentación por inversor. Un motor inverter duty con aislamiento preparado para picos de tensión, especialmente en cableados largos, reduce el riesgo de degradación prematura del devanado. Deben evaluarse asimismo filtros dv/dt o sinusoidales, frecuencia de conmutación, longitud de cable apantallado, puesta a tierra y compatibilidad electromagnética.

Las familias Danfoss VLT, como FC 102 para HVAC y FC 302 para automatización, permiten abordar aplicaciones con requisitos diferentes de control y comunicación. La elección del variador debe basarse en la corriente de salida requerida, la sobrecarga de par constante, la temperatura ambiente del cuadro y las funciones de protección y control necesarias, no únicamente en la potencia catalogada.

Ambiente, eficiencia y protección eléctrica

Las salas de máquinas frigoríficas pueden reunir condiciones poco favorables para un motor estándar: condensación, humedad, polvo, atmósferas salinas, temperatura ambiente elevada o limpieza frecuente. El grado de protección IP debe responder al entorno real. Un motor IP55 puede ser suficiente en muchas salas técnicas, mientras que ambientes con lavado o exposición superior pueden requerir una solución con mayor protección y materiales específicos.

La eficiencia IE3 o IE4 debe evaluarse junto con el perfil de carga. En equipos que operan muchas horas, las pérdidas reducidas del motor tienen un efecto acumulado relevante en consumo y carga térmica. Si el motor se gobernará con variador, la eficiencia a carga parcial, la ventilación a baja velocidad y la curva de par disponible adquieren especial importancia.

La protección eléctrica ha de coordinarse con el motor y el método de arranque. Esto incluye interruptor de protección, contactor cuando aplique, relé térmico o protección electrónica, fusibles o interruptor automático, y ajuste de corriente conforme a la placa y a las instrucciones del fabricante. En sistemas con VFD, la protección de salida no se configura igual que en un arranque directo; el variador puede aportar funciones de sobrecarga, pérdida de fase, fallo a tierra y supervisión térmica mediante sensores.

Datos que deben validarse antes de emitir pedido

Una especificación útil debe reunir, como mínimo, potencia y corriente nominales, tensión y frecuencia, velocidad nominal o número de polos, bastidor, montaje, rendimiento, grado IP, clase de aislamiento, ambiente, método de arranque y tipo de carga. Para un equipo existente, también conviene documentar la placa del compresor, presiones de trabajo, historial de fallos y mediciones de corriente en condiciones reales.

En una sustitución urgente, replicar el modelo anterior puede ser razonable solo si se confirma que el fallo no fue consecuencia de una mala selección, falta de ventilación, ajuste incorrecto de protección o incompatibilidad con el variador. Cambiar el motor sin corregir la causa puede trasladar el problema al siguiente ciclo de operación.

SEIVARSA puede apoyar la revisión de compatibilidad entre motor, VFD, protección eléctrica y arquitectura de control, incluyendo la selección de familias industriales de NIDEC, Marathon, Leeson, WEG, Danfoss Drives, VACON o Control Techniques según el requisito técnico de la aplicación.

La decisión más rentable no suele ser el motor de entrega más inmediata, sino el que mantiene el compresor dentro de sus límites mecánicos, eléctricos y térmicos durante toda su operación. Con datos de carga medidos y una validación completa del sistema, la selección deja de ser una sustitución por potencia y pasa a ser una decisión de continuidad operativa.

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